SINOPSIS
La moderna y emprendedora Mei acaba de abrir una agencia
privada de detectives en pleno corazón de Pekín. Al volante de su Mitsubishi
rojo, y con un hombre como secretario, Mei está preparada para su nuevo
trabajo. Cuando un cliente le pide que encuentre un valioso jade de la dinastía
Han sustraído de un museo en plena Revolución Cultural, Mei se ve obligada a
profundizar en ese oscuro periodo de la historia de China. Pero la
investigación de Mei revela una trama que tiene mucha más relación con el
pasado y la historia de su propia familia de lo que podría haber esperado.
COMENTARIO
Últimamente me ha dado por buscar novelas policíacas
ambientadas en países lejanos y la verdad es que estoy acertando porque todas me están haciendo pasar ratos muy
entretenidos. En este caso se trata de una novela de una escritora de origen
chino, primera de una serie que tiene como protagonista a la detective privada
Mei Wang.
Es una novela interesante sobre todo por lo bien
ambientada que está en la ciudad de Pekín, en el año 1999. Mei Wang es una mujer muy independiente y decidida,
un poco solitaria y fría, que ha crecido sin la presencia de su padre, que
murió en un campo de trabajo cuando ella era una niña, y nunca se ha sentido
muy querida por su madre, que prefiere claramente a su bella y exitosa hermana
Lu. Mei siente que su madre no está orgullosa de ella, y eso hace que su
relación sea difícil.
Comenzó a trabajar de policía en el Ministerio de Seguridad Pública, pero tuvo
que dejar su trabajo tras sufrir acoso por parte de uno de sus jefes.
El caso que tiene que investigar trasladará a Mei al
pasado, a la época de la revolucíón cultural, que fue una auténtica guerra
civil que enfrentó a sus ciudadanos, ocasionando dramas y tragedias familiares
difíciles de olvidar para los que sobrevivieron.
La autora nos retrata una China en los albores de un
capitalismo naciente, que intenta convivir con el socialismo anterior lo que a
veces provoca unas tremendas contradicciones.
Mei se va adentrando en un oscuro pasado de espionaje,
corrupción y ansias de poder, lo que salpicará incluso a su propia familia.
Se trata de una novela muy entretenida, en la que la
autora hace un rápido repaso por la
historia y la cultura de China, así como un paseo por la grandiosa ciudad de
Pekín. Está escrita de una forma sencilla y amena, con una protagonista con
fuerza y personalidad, lo que constituye uno de los atractivos de la novela. He
echado en falta que fuera un poco más extensa, sobre todo en el desenlace y en
el desarrollo de algunos personajes que habrían dado más de sí, pero de todas
formas me ha gustado bastante y no dudaré en leer alguna otra novela de la
autora, sobre todo si cuenta con la misma protagonista.
Diane Wei Liang nació en Pekín en 1966, hija de
intelectuales obligados a “rehabilitarse” en campos de trabajo, y estudió en la
universidad de Pekín, marchando a Estados Unidos como consecuencia de haber
participado en la revolución estudiantil de 1989. Allí se doctoró en
Administración de Empresas en la Universidad Carnegie
Mellon de Pennsylvania, donde más tarde fue profesora. Se trasladó a Londres para
seguir dando clases hasta poder dedicarse de lleno a la literatura.
Su primera obra fue una autobiografía, El lago sin nombre, escribiendo después
novelas de género policíaco en las que
se retratan los contrastes entre la
China de Mao y la actual. La serie de Mei Wang cuenta con tres
novelas hasta el momento, El Ojo de jade
(2007), Mariposas para los muertos (2008)
y La
casa del espíritu dorado (2011).
FICHA TÉCNICA
Editorial: Debolsillo (2011)
224 páginas
Precio: 7,95 €
ISBN: 9788483469392
Título
original: The eye of jade
Puntuación.

