SINOPSIS
Esta historia, que no es de princesas, comienza en aquella
España de los años setenta con dos cadenas de televisión. Esa época en la que
para vivir una aventura sólo había que bajar a la calle con el bocadillo. En
aquel tiempo tan lejano y no siempre tan feliz, Lucía, con el pelo a
trasquilones, y Eva, a la que le encanta comerse crudas las judías verdes,
tienen siete años y están forjando una amistad inquebrantable. Más de treinta
años después, Lucía es una implacable directora de recursos humanos que no sabe
enamorarse. Eva, al borde de los cuarenta, es una actriz retirada que vive
atrapada en un matrimonio roto. Lucía no puede imaginar que Eva le pedirá el
favor más importante de su vida.
COMENTARIO
Este es un ejemplo de cómo una portada y un título bien
escogidos pueden atraer al lector para que se adentre en las páginas de un
libro sin apenas saber de qué trata. Esta
novela me llamó la atención cuando la vi en las librerías, y como además
conocía a la autora de verla en la tele, sentí el impulso de hacerle un hueco
entre mis lecturas veraniegas. Por suerte no me ha decepcionado.
Es una novela que trata sobre la amistad de dos mujeres
que crecieron juntas y que, tras un largo periodo de separación, vuelven a
encontrarse y a servirse de apoyo una a la otra hasta sus últimas
consecuencias.
Es una historia sencilla, tierna y evocadora, sobre el
poder del cariño puro y genuino. Resulta amena y de fácil lectura, sin
artificios ni complejidades, con un trasfondo de nostalgia por los años felices
de la infancia y la adolescencia, en los que todo era tan sencillo y nos
sentíamos tan protegidos, en los que tan fácil resultaba cultivar la amistad
incondicional.
La autora utiliza
un tono amable, optimista y alegre, sin caer en el melodrama aunque a
veces con un tono un poco idealista. Utiliza un
lenguaje coloquial y muchos diálogos. Los capítulos van fluyendo, de forma tranquila, dedicados a
cada una de las dos amigas, Eva y Lucía, como una especie de diario escrito por
cada una de ellas en primera persona, de modo que veamos los dos puntos de vista
de las situaciones que se relatan. A lo largo del libro se van alternando los
capítulos en presente y en pasado.
Por último, entre otros temas que trata destaca el de la
situación de la mujer actual, que a veces se ve obligada a elegir entre sus
prioridades, seguir una carrera profesional o dedicarse en exclusiva a la
maternidad. También tiene un mensaje positivo
de que hay que aprovechar cada minuto de la vida, porque, como la propia autora
dice, los besos no se gastan pero los minutos sí.
En definitiva, que la novela acierta al conseguir hacernos
conectar con nuestra propia infancia y que recordemos aquella época en la que
cada día era un acontecimiento y traía consigo una diversión, en la que
teníamos amigos inseparables con los que hacíamos pactos de amistad
inquebrantable e infinita, y a los que seguimos recordando aunque con el paso
de los años les hayamos perdido la pista. Porque ¿a quién no le gustaría tener
unas amigas como Lucía y Eva?
AUTORA
Raquel Martos es licenciada en Ciencias de la Información. Ha
sido guionista de El club de la comedia y
de varios programas radiofónicos, así como directora y presentadora de
distintos espacios de Onda Cero.
Desde el estreno de El
Hormiguero (galardonado en 2009 con La Rosa D'Or al mejor programa de entretenimiento),
Martos se ha convertido en la responsable de la sección titulada Se va a liar parda, donde realiza su
particular repaso, irónico y humorístico, de las diferencias entre hombres y
mujeres. También se ha adentrado en la escritura de teatro, colaborando en el
guión de las obras Cinco mujeres punto
com y Entre fuerte y flojo.
Además, es coautora de los libros No somos nadie (2003), No
somos nadie 2 (2005) y más recientemente, de La chica que se quería
quemar a lo bonzo... porque él no tapaba el champú (2010).
En 2012 Espasa publicó su primera novela: Los besos no se gastan.
FICHA TÉCNICA
Editorial: Espasa (2012)
288 páginas
ISBN: 9788467038835
Precio: 18,90 €
Puntuación:
Fotografía de la
autora tomada de:

