SINOPSIS
La revista Millennium ha cambiado de
propietarios. Quienes le critican, insisten en que Mikael Blomkvist ya es
historia. Una noche, Blomkvist recibe la llamada del profesor Frans Balder, un
eminente investigador especializado en Inteligencia Artificial quien afirma
tener en su poder información vital para el servicio de inteligencia
norteamericano. Su as en la manga es una joven rebelde, un bicho raro que se
parece mucho a alguien a quien Blomkvist conoce demasiado bien. Mikael siente
que esa puede ser la exclusiva que él y Millennium tanto necesitan, pero
Lisbeth Salander, como siempre, tiene sus propios planes. La singular pareja
aclamada por más de 80 millones de lectores en Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de
aire continúa su historia. Ha llegado la hora de que sus caminos se crucen
de nuevo. Vuelve Lisbeth Salander. Millennium continúa.
COMENTARIO
Tengo que reconocer que empecé esta
novela con bastantes dudas, ya que el experimento de que un escritor, que no
fuera Stieg Larsson, escribiera la cuarta parte de la saga Millennium, me
ofrecía pocas garantías, y alguna sospecha de oportunismo literario; sin
embargo, la perspectiva de volver a encontrarme después de tanto tiempo con
Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist, dos de mis personajes literarios favoritos,
era una atracción demasiado fuerte para resistirme, por lo que al final he decidido
arriesgarme. Y lo cierto es que la lectura ha sido una sorpresa muy agradable.
Y es que el reto que se había
propuesto Lagercrantz era muy difícil. Emular a un autor tan justamente aclamado
como el fallecido Stieg Larsson, construir una novela a partir de las tres
anteriores, era una labor muy delicada que el autor sueco ha conseguido
realizar de forma notable. Ha sabido construir una historia que respeta y rinde
homenaje a Larsson, a sus personajes y a su universo, pero al mismo tiempo tiene
un toque personal que la hace diferente. A lo largo de todo el libro se nota el
cariño que tiene Lagercrantz por el mundo que creó el autor sueco, lo cual es
muy de agradecer para los fans de Millennium.
La intriga gira en torno al
espionaje industrial y al tráfico de información confidencial, las filtraciones
que se producen en el seno de cualquier empresa y que pueden deberse a
múltiples causas. Aunque complejo, el tema está bien explicado y llevado, y no
resulta excesivamente arduo intentar comprender los enrevesados entresijos de
las grandes compañías y sus conexiones con los centros de poder.
Un poco más complicado y denso me ha
parecido el mundo de los ordenadores cuánticos, pero con todo, no ha llegado a
aburrirme, quizás porque la novela en sí es tan entretenida que cualquier parte
un poco más pesada se supera sin problemas.
Por supuesto el mundo del periodismo
de investigación es clave en el argumento. Las luchas editoriales, los
problemas en la redacción de una revista, las tensiones que se producen ante
las complicaciones económicas. Todo ello con un protagonista de excepción, el
íntegro y carismático Mikael Blomkvist.
Y, por fin, nuestra heroína de
cabecera, Lisbeth Salander en todo su esplendor, haciendo de las suyas, una
mujer más valiente y enigmática que nunca, resuelta a poner el mundo patas
arriba para hacer justicia y defender a los débiles. Y complicarle la vida a su
“Blomkvist de los cojones”, claro.
Me ha resultado curiosa la reflexión
sobre la cuestión ética del periodista que accede a una información delicada, y
que debe ser consciente de que cada revelación refuerza la influencia de
algunos y debilita la de otros. Por tanto, en cada ocasión, el periodista debe saber
actuar de forma íntegra.
Desconocía y me ha parecido muy
interesante el tema de los autistas con capacidades especiales, o “savants”. Un
savant talentoso es alguien, que, dentro de su autismo, domina alguna faceta de
forma extraordinaria, Al parecer sólo una de cada seis personas con un don
savant es una chica, lo que tiene que ver con una de las causas del autismo,
que parece consistir en que, a veces, circula demasiada testosterona en el
útero, sobre todo, cuando se está gestando un chico.
La novela también se extiende a la
hora de explicar la posibilidad de crear unas máquinas más inteligentes que el
ser humano, lo que, a la larga, puede suponer el fin de la humanidad, ya que,
en un momento dado, esas máquinas superinteligentes, no aceptarían estar
controladas por unos seres más primitivos, los seres humanos. Por ello, se
trata de impedir que eso ocurra, creando unas máquinas amables que estén
programadas para compartir el futuro con el ser humano, respetándolo siempre y
aceptando su autoridad.
Bueno, hasta aquí puedo leer, solamente
añadir que me lo he pasado muy, muy bien leyendo esta novela, que me encantaría que la llevaran al cine, que estoy feliz
de haber vuelto a tener noticias de Lisbeth y Mikael, y que,
sin son parecidas a ésta, leeré sin duda
más entregas de esta serie de David Lagercrantz.
AUTOR
Karl Stig-Erland Larsson, conocido
simplemente como Stieg Larsson, fue un periodista y escritor sueco. Saltó a la
fama tras su muerte, con la publicación de la trilogía de novelas policiacas Millennium:
- Los hombres que no amaban a las mujeres.
- La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina.
- La reina en el palacio de las corrientes de aire.
David Lagercrantz, 4 de septiembre
de 1962, es un periodista sueco y autor de best-sellers, mejor conocido por ser
el autor de la biografía de Zlatan Ibrahimovic, titulada Yo Soy Zlatan Ibrahimovic. Aceptó el encargo de continuar la saga Millennium, y dedicó año y medio a
escribir este cuarto título tan esperado.
FICHA
TÉCNICA
Editorial. Destino (8/2015)
651 Páginas
ISBN: 978-84-233-4978-4
Título original: Det som inte dödar oss
Traducción: Martin Lexel y Juan José Ortega Román
Precio: 22,50 €
Ebook: 12,99 €
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